Flauta travesera

La flauta travesera es un instrumento musical perteneciente a la familia de viento-madera. A pesar de estar fabricada en metal, la flauta travesera se clasifica dentro de la familia de los instrumentos de bisel, en cuya fabricación, desde la antigüedad, se utilizaba la madera, de ahí su clasificación actual.

Conoce la flauta travesera

Inicialmente, en épocas muy antiguas, las flautas se fabricaban utilizando huesos (aunque se supone que eran flautas de capacidad musicales limitadas), pasando después a la madera, material con el que se desarrollaron más profundamente, hasta llegar a las flautas actuales, como la travesera, o la flauta de piccolo, fabricadas generalmente en distintas clases de metal.

La flauta más tradicional utilizaba la madera como material básico. Su diseño era bastante sencillo y consistía en un tubo en el cual se habían practicado los agujeros necesarios para la reproducción de las notas de la escala.

Desde ese diseño original, la flauta no ha sufrido cambios radicales, manteniendo la base de su estructura inicial prácticamente intacta.

Cabe mencionar que los cambios más importantes a lo largo del tiempo han afectado a la naturaleza del material utilizado para su construcción, pasando de la madera al metal (incluso hoy en día podemos encontrar flautas donde se utilizan metales como la plata o el oro) y a la adopción de un sistema de llaves para abrir y cerrar los agujeros, que utiliza el sistema Boehm.

Los expertos aseguran que la calidad del metal empleado influye en el sonido del instrumento. Así, la plata consigue sonidos con matices más claros y brillantes, mientras que el oro ofrece un sonido más oscuro y cálido.

💡 Un detalle: La flauta travesera es un instrumento difícil de tocar debido a la posición especial de su embocadura para lograr emitir el sonido adecuadamente.

Flauta travesera
Flauta travesera

Partes de la flauta travesera.

El esquema de la flauta travesera es bastante simple, incluso en las flautas actuales, a pesar de su aparente complejidad estructural.

Cabeza: donde encontramos el bisel, u orificio por donde el instrumentista introduce el aire y permite que la flauta emita las distintas notas. En el extremo superior se encuentra la corona, que remata el instrumento.

Barrilete: zona intermedia situada entre la cabeza y el cuerpo de la flauta.

Cuerpo: parte donde se reparten los distintos orificios y sistemas de llaves, que son tapados o accionadas por los dedos del intérprete. En el cuerpo de la flauta se distribuyen las llaves, las costillas, a modo de armazón del sistema de llaves, los muelles y las zapatillas, encargadas de taponar debidamente los diferentes orificios para impedir que el aire salga por ellos.

Pie: la parte inferior de la flauta, donde encontramos aún diversos mecanismos de llaves que permiten, al ser accionadas, la ejecución de las notas más graves.

Breve historia de la flauta travesera.

La flauta travesera apareció durante la época medieval, en torno al siglo XI d.C., aunque se trataba de un instrumento poco común, del que apenas se tienen algunos pocos indicios de uso. Era la flauta dulce, que se tocaba “de frente”, la más extendida en el continente europeo.

La flauta travesera llegó a Europa gracias al Imperio Bizantino, que la importó desde Asia.

A pesar de la antigüedad de la flauta travesera, su evolución no siguió el mismo camino que los demás instrumentos (que consistía en una mejora y posterior perfeccionamiento de la base inicial, para aumentar sus registros y adaptarlos a las evoluciones de la música de las distintas épocas), sino que se mantuvo casi sin cambios notables durante varios siglos.

Su primera evolución importante tuvo lugar ya entrado el siglo XVII, momento en el que el barroco iniciaba su preponderancia cultural. En aquel momento, la flauta travesera inició un periodo de expansión, pasando de ser un instrumento de evidente sencillez, a adoptar ciertas sofisticaciones para aumentar su registro y poder dar respuesta a las exigencias que la música barroca comenzaba a demandar.

Pero no sería hasta el siglo XIX cuando aparecería la primera flauta realmente “moderna”.

En 1847, el flautista de origen alemán Theobald Böhm introdujo mejoras en la fabricación del instrumento, y añadió nuevos orificios y un complejo sistema de llaves que trataba de mejorar la ergonomía del intérprete, con la idea de que ese desarrollo podría influir positivamente en la ejecución del instrumento.

Así nació el sistema Boehm, aplicado a la flauta travesera y al clarinete, y que en la actualidad sigue siendo la referencia entre las flautas modernas.

Otros tipos de flauta

Aunque la flauta travesera posee una amplia familia de subtipos, derivados de las flautas más genéricas, nos centraremos en las más conocidas y/o utilizadas. Básicamente, distinguimos 3 modelos principales, además de la flauta travesera.

Flautín

Conocido también con el nombre de Piccolo, en referencia a su denominación italiana “Flauto Piccolo”, que significa Flauta pequeña.

El flautín es un instrumento perteneciente a la familia de viento madera. Originalmente, se fabricaba en la tonalidad de Re bemol, aunque su evolución introdujo la tendencia de utilizar la tonalidad de Do, y actualmente esta es la utilizada en las flautas de piccolo de una manera generalizada.

Flautín

El flautín utiliza la misma estructura que la flauta travesera, e implementa el mismo sistema Boehm en sus llaves.

Al tratarse de una flauta pequeña, su sonido, aunque una octava más agudo, es similar al de la flauta travesera. Y su timbre es el más agudo de todos los instrumentos de la orquesta.

💡 Dato curioso: Al flautín se le considera un instrumento transpositor, es decir, que el sonido real que emite es distinto al de la partitura.

Básicamente, ello se debe a una funcionalidad práctica: al tener un sonido tan agudo, la escritura de las notas sobre el pentagrama obligaría a utilizar muchas líneas adicionales, y para evitarlo (simplificando, así, tanto la escritura como la lectura) se escriben las notas una octava más baja.

A diferencia de la flauta travesera actual, el flautín puede fabricarse de 3 formas:

Flautín todo de metal: sobre todo metales como el níquel, aunque en algunos modelos pueden utilizarse metales preciosos.

Flautín todo de madera: comúnmente suele ser madera de granadilla. En este tipo de flautín, aunque todo el cuerpo y la cabeza del instrumento son de madera, sigue manteniendo el metal como el material en que se han fabricado las llaves.

Flautín con cabeza de metal y cuerpo de madera. Aquí el instrumento combina ambos materiales y mantiene el metal en las llaves.

Flauta dulce

Conocida también con el nombre de Flauta de Pico. Estructuralmente, es muy distinta a la flauta travesera y apenas encontramos elementos comunes entre una flauta y otra.

La flauta dulce carece de los elementos complejos que podemos encontrar en otras flautas, como las llaves de su sistema o la dificultad de la embocadura a la hora de proyectar el aire a través del bisel.

Flauta dulce

La flauta dulce está compuesta por un tubo cilíndrico donde se abren 7 agujeros en su parte delantera y uno en la parte trasera. En la parte superior de la flauta se encuentra la boquilla, donde el músico sitúa sus labios y sopla a través de la pequeña obertura superior, o bisel.

💡 Un dato: la embocadura de la flauta dulce es bastante sencilla, ya que sólo necesitamos soplar suavemente a través del bisel de la boquilla y el instrumento sonará.

Existen referencias históricas que documentan el uso de la flauta dulce ya en la edad media, aunque se tiene constancia de que la flauta como instrumento musical tiene un origen mucho más antiguo. Pero fue, precisamente, durante la Edad Media cuando el instrumento alcanzó una gran popularidad, extendiéndose luego a lo largo del Renacimiento y el Barroco.

Con la aparición de la música orquestal, la flauta dulce perdió popularidad, ya que su sonido carecía de la proyección necesaria para no verse ahogada por los demás instrumentos.

Desde entonces, dentro del ámbito musical ha sido relegada a la interpretación de la música renacentista y barroca (en la que se tiende a utilizar los instrumentos propios de la época), así como en la música tradicional, donde sigue manteniendo un papel importante.

En la actualidad, la flauta dulce goza de una gran popularidad dentro del ámbito escolar, ya que su gran capacidad pedagógica la ha convertido en el instrumento ideal para la iniciación musical de los niños.

Otras flautas

Flauta alto: en esencia, se trata de la flauta travesera, ya que posee el mismo mecanismo, y sólo se diferencia de ésta en el tamaño, siendo el de la flauta alto más grande.

Otros tipos de flautas menos habituales pueden ser: la flauta sopranino, la flauta soprano, la tenor, la contralto, la flauta bajo o la contrabajo. Todas ellas son de uso muy restringido y tienen una presencia residual en las formaciones orquestales o las agrupaciones musicales de diversa índole.

Conoce otros instrumentos de viento

Utilizamos cookies propias y de terceros. Si continua navegando consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información Aquí

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar