Teclado electrónico

La música es un elemento con el que la humanidad ha logrado transmitir historias y características propias de su cultura y una de las herramientas que ha sido necesaria para cumplir este cometido son los instrumentos musicales, siendo el órgano electrónico uno de los más influyentes del último siglo.

Con un origen un poco antiguo que data a su predecesor en los tiempos antiguos de Grecia, el órgano electrónico ha sabido hacerse un lugar en el mundo. Sus teclas han creado ritmos y sonidos nuevos que le han dado la vuelta al planeta y han revolucionado a los corazones de multitudes.

¿Qué es un órgano electrónico y cómo funciona?

Es un instrumento de teclado provisto de teclas y pedales con los que el intérprete transforma las corrientes eléctricas en sonido por medio de un circuito eléctrico. Su antepasado, el órgano clásico, sonaba a través de fuelles movidos con aire, pero este sistema ha sido reemplazado por motores eléctricos.

Solía venir en un mueble de madera con pedales para sonidos del bajo y dos o tres hileras de teclas, además de botones destinados a la utilización de sonidos de otros instrumentos, como flauta, piano o guitarra e incluso de ritmos de acompañamiento, como el tango o jazz. Su modelo más famoso fue el B3, aunque también existieron otros como el C3 y el RT3, todos los cuales se pueden adquirir hoy en sus versiones digitales.

 

Breve historia del órgano electrónico

La creación del órgano electrónico se basó en los principios de la amplificación y la electromagnética, a través de los cuales su creador -Laurens Hammond- dio origen al primer órgano electrónico. El también llamado órgano de Hammond, era capaz de reproducir sonidos similares a los del órgano convencional, pero con un tamaño más reducido. Estaba equipado con un pedal, altavoces y una serie de botones para realizar diferentes efectos musicales.

A partir de 1955, con el sintetizador Moog, su tamaño se redujo aún más y se convirtió en el instrumento que más influenció la década de los sesenta, siendo utilizado en diversas corrientes, como el funk, el soul y el rock.

 

Órgano electrónico

 

Diferencias entre órgano electrónico y piano digital

Al pertenecer al grupo de instrumentos de teclado, el órgano electrónico guarda similitudes con otros, como el piano digital: ambos se tocan a través de un teclado, necesitan de la electricidad para funcionar y vienen con funciones como el grabado de melodías. También podría decirse que, al menos en principio, ambos instrumentos fueron creados para simular a sus predecesores clásicos.

Solían ser similares en apariencia, puesto que el piano digital es como un piano clásico de pared y el órgano de Hammond era un mueble de pared construido en madera, pero este último ha evolucionado para ser cada vez más portátil y ligero.

Además, el piano digital solo incorpora los sonidos grabados de un piano acústico, por lo que simplemente es una versión del piano clásico que no permite al intérprete utilizar la música de acompañamiento, ritmos y emulación de otros instrumentos, a diferencia del órgano electrónico que ha evolucionado lo suficiente para convertirse en un microordenador capaz de abrirle paso a música cada vez más creativa.

 

También te puede interesar

Lo siento, no se han encontrado publicaciones.

Utilizamos cookies propias y de terceros. Si continua navegando consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información Aquí

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar